domingo, 22 de junio de 2008

Reflexiones con Fidel.

La verdad y las diatribas

Tomado de Cubadebate

Se conoce que en los países industrializados y ricos las personas invierten en alimentos, como promedio, alrededor del 25 por ciento de sus ingresos. Los que pertenecen a los pueblos que fueron mantenidos por aquellos en el subdesarrollo económico, requieren para este fin hasta el 80 por ciento de sus ingresos. Muchos pasan hambre física y sufren enormes diferencias sociales. Las tasas de desempleo son, como norma, dos o tres veces mayores; la mortalidad infantil se expresa en proporciones todavía más altas, y la perspectiva de vida se reduce hasta dos tercios de la que disfrutan aquellos. El sistema es sencillamente genocida.

En la reflexión que escribí hace tres días, dije: "Nuestro país ha demostrado que puede resistir a todas las presiones y ayudar a otros pueblos." ¿Puede Europa afirmar lo mismo?

En el informe publicado por la UNESCO ayer 20 de junio, se afirma que Cuba, entre todos los países de América Latina, ocupa el primer lugar tanto en matemáticas y lectura de tercer grado, como en matemáticas y ciencias de sexto grado, entre más de 200 mil niños de 16 países examinados a lo largo de dos años, con más de 100 puntos por encima de la media regional. Es la segunda vez que la UNESCO otorga ese reconocimiento a nuestra patria.

Se comprenderá que ningún país donde los derechos humanos sean sistemáticamente violados alcanzaría tan elevados niveles de conocimiento.

¿Por qué se bloquea a Cuba durante 50 años?

¿Por qué se le calumnia?

¿Por qué se le obstaculiza todo acceso a la información técnica y científica?

¿Por qué se le quiere conducir a un sistema económico y social insostenible, que no ofrece solución alguna a los problemas de la humanidad?

Por algo millones de ciudadanos bolivianos, ecuatorianos, uruguayos, argentinos, brasileños, centroamericanos y otros de América Latina han emigrado a Europa, de donde ahora podrían ser brutalmente devueltos a sus países de origen si no cumplen todos los requisitos que la nueva ley antiinmigrante exige.

Lo que es peor: una cifra varias veces mayor de ciudadanos de México, Centro y Suramérica han emigrado a Estados Unidos cruzando fronteras, muros y mares, sin documentación alguna ni Ley de Ajuste que los privilegie y estimule a emigrar, y de los cuales mueren más de 500 cada año. Adicionalmente, miles perecen cada año en México y Centroamérica, víctimas del crimen organizado, en la disputa por el mercado de drogas de Estados Unidos, cuyo consumo las más altas autoridades de ese país no son capaces ni quieren combatir.

El subprocurador José Luis Santiago Vasconcelos declaró que el tráfico de personas es el segundo rubro ilegal más lucrativo. Cuando se trata de cubanos, las ganancias son comparables a las del narcotráfico: "Cobran hasta 10 000 dólares por individuo."

El dinero procede de Estados Unidos. Pienso que México no puede convertirse en paraíso del tráfico de inmigrantes, cuando hasta los propios guardacostas norteamericanos interceptan y devuelven los que son capturados en el mar.

México no está obligado a permitir que le impongan una versión de la política de pies secos y pies mojados.

En Cuba no existe el crimen organizado ni la impunidad para el tráfico de drogas. Lo ha combatido con eficacia sin ensangrentar la nación. Solo por cinismo el gobierno de Estados Unidos no lo reconoce.

No escribí ninguna diatriba contra Europa, dije sencillamente la verdad. Si esta ofende, no es mi culpa.

Por ahorrar espacio, en la reflexión de ayer no mencioné siquiera la exportación de armas, los gastos militares y las aventuras bélicas de la OTAN, a las que se añaden los vuelos secretos y la complicidad de Europa con las torturas del gobierno de Estados Unidos.

Ignoro si alguien fue arrestado en cualquier punto del país por violar alguna ley. Nada tiene que ver con la reflexión que solicité se divulgara sólo por Cubadebate. Relacionar ambas cosas es arbitrario. Utilizaré ese sitio en Internet al ritmo que considere pertinente. No abusaré de la paciencia de nadie. No cobro un centavo, mi trabajo es gratuito.

No soy ni seré nunca jefe de fracción o grupo. Nopuede deducirse, por tanto, que haya pugnas dentro del Partido. Escribo porque sigo luchando, y lo hago en nombre de las convicciones que defendí toda mi vida.

sábado, 21 de junio de 2008

Estados Unidos, Europa y los Derechos Humanos

Reflexiones del compañero Fidel


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Estados Unidos, Europa y los Derechos Humanos

Tomado de Cubadebate

La desprestigiada forma de suspender las sanciones a Cuba que acaba de adoptar la Unión Europea el 19 de junio ha sido abordada por 16 despachos internacionales de prensa. No implica en lo absoluto consecuencia económica alguna para nuestro país. Por el contrario, las leyes extraterritoriales de Estados Unidos y, por lo tanto, su bloqueo económico y financiero continúan plenamente vigentes.

A mi edad y en mi estado de salud, uno no sabe qué tiempo va a vivir, pero desde ahora deseo consignar mi desprecio por la enorme hipocresía que encierra tal decisión. Esto se hace aún más evidente cuando coincide con la brutal medida europea de expulsar a los inmigrantes no autorizados procedentes de los países latinoamericanos, en algunos de los cuales la población en su mayoría es de origen europeo. Los emigrantes son además fruto de la explotación colonial, semicolonial y capitalista.

A Cuba, en nombre de los derechos humanos, le exigen la impunidad de los que pretenden entregar, atados de pies y manos, la patria y el pueblo al imperialismo.

Hasta las propias autoridades de México tienen que reconocer que la mafia de Miami, al servicio del gobierno de Estados Unidos, le arrebató por la fuerza ―o compró― a un importante contingente de agentes migratorios de ese país a decenas de inmigrantes ilegales arrestados en Quintana Roo, entre ellos niños inocentes transportados a la fuerza por riesgosos mares y hasta madres forzadas a emigrar. Los traficantes de personas como los de drogas, que disponen a su antojo del mayor y más codiciado mercado del mundo, han puesto en riesgo la autoridad y la moral que necesita cualquier gobierno para dirigir el Estado, derramando sangre latinoamericana por todas partes, sin contar los que mueren por emigrar a través del humillante muro fronterizo sobre lo que fue territorio de México.

La crisis de los alimentos y de la energía, los cambios climáticos y la inflación acosan a las naciones. La impotencia política reina, la ignorancia y las ilusiones tienden a generalizarse. Ninguno de los gobiernos, y menos aún los de la República Checa y Suecia, que eran renuentes a la decisión de la Unión Europea, podrían responder de forma coherente a las interrogantes que están sobre el tapete.

Mientras tanto, en Cuba los mercenarios y vendepatrias al servicio del imperio se halan los pelos y rasgan sus vestiduras en defensa de los derechos de traición e impunidad.

Tengo muchas cosas que decir, mas por hoy basta. No deseo molestar, pero vivo y pienso.

Divulgaré esta Reflexión solo por la vía de Internet hoy viernes 20 de junio de 2008.

Fidel Castro


jueves, 19 de junio de 2008

Reflexiones con Fidel.


La hormiga y el elefante
Uno cree que no hay tema que valga la pena comentar sin cansar a los pacientes lectores después de la Mesa Redonda del 12 de junio, que divulgó la nueva edición de un libro publicado en Bolivia hace 15 años, esta vez con un prólogo mío. Se leyó en ese programa una introducción elaborada posteriormente por el presidente Evo Morales y un mensaje de la prestigiosa escritora argentina Stella Calloni, que se incluirán en una próxima edición. Seleccioné cuidadosamente los datos que utilicé en ese prólogo.
Desde los primeros años de la Revolución Cubana se desarrolló un fuerte espíritu internacionalista, que tuvo sus raíces en el numeroso contingente de cubanos que participó en la lucha antifascista del pueblo español e hizo suyas las mejores tradiciones del movimiento obrero mundial.
No solemos divulgar nuestra cooperación con otros pueblos, aunque tampoco habría forma de impedir que la prensa hable a veces de la misma. Está motivada en sentimientos profundos que en nada se relacionan con la publicidad.
Algunos se preguntarán cómo es posible que un país pequeño con pocos recursos pueda llevar a cabo una tarea de esa magnitud en campos tan decisivos como la educación y la salud, sin los cuales no es concebible la sociedad actual.
El ser humano creó los bienes y servicios indispensables desde que vive en sociedad, y esta se desarrolló desde las formas más elementales hasta las más avanzadas a lo largo de muchos miles de años.
La explotación del hombre por el hombre fue inseparable compañera de ese desarrollo, como todos sabemos o debemos saber.
Las diferencias en el modo de percibir esa realidad dependieron siempre del lugar que cada cual ocupara en la sociedad. Se veía como algo natural y la inmensa mayoría no tomó nunca conciencia de esto.
En pleno auge del capitalismo en Inglaterra, que iba a la vanguardia con Estados Unidos y otros países de Europa, en el mundo dominado ya por el colonialismo y el expansionismo, un gran pensador y estudioso de la historia y la economía, Carlos Marx, partiendo de las ideas de los más prestigiosos filósofos y economistas alemanes e ingleses de la época —entre ellos Hegel, Adam Smith y David Ricardo, con los cuales discrepó—, elaboró, escribió y publicó sus ideas sobre las relaciones de producción e intercambio en el capitalismo en el año 1859 bajo el título Contribución a la crítica de la Economía Política. En 1867, continuó divulgando su pensamiento con el primer tomo de su obra cumbre, que lo hizo famoso: El Capital. La mayor parte de su extenso libro, a partir de notas y apuntes suyos, fue editado por Engels, que compartía sus ideas y como un profeta divulgó su obra después de la muerte de Marx, en 1883.
Lo publicado por el propio Marx constituye el análisis más serio que se escribió nunca sobre la sociedad de clases y la explotación del hombre por el hombre. Nació así el marxismo, que ha sido el fundamento de los partidos y movimientos revolucionarios que proclamaban el socialismo como objetivo, entre los que se contaban casi todos los partidos socialdemócratas que al estallar la Primera Guerra Mundial traicionaron la consigna enarbolada por Marx y Engels en el Manifiesto comunista, publicado por primera vez en 1848: "¡Proletarios de todos los países, uníos!".
Una de las verdades que el gran pensador expresaba textualmente de forma sencilla es: "En la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. No es la conciencia del hombre lo que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo de las fuerzas productivas materiales de la sociedad, entran en contradicción con las relaciones de producción existentes¼ De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas y se abre así una época de revolución social¼ Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen las fuerzas productivas que caben dentro de ella y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales de su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua."
Yo no podría explicar con otras palabras esos conceptos claros y precisos emitidos por Marx de modo tal que, con una elemental explicación de sus profesores, hasta un joven cubano de los que ingresaron el pasado sábado 14 de junio en la Juventud Comunista pueda comprender su esencia.
Sobre el desarrollo concreto de la lucha de clases, Marx escribió La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850 y El 18 Brumario de Luis Bonaparte, dos excelentes análisis históricos que deleitan a cualquier lector. Era un verdadero genio.
Lenin, continuador profundo del pensamiento dialéctico y las investigaciones de Marx, escribió dos obras fundamentales: El Estado y la revolución y El imperialismo, fase superior del capitalismo. Las ideas de Marx, puestas en práctica real por él con la Revolución de Octubre, fueron igualmente desarrolladas por Mao Tse Tung y otros líderes revolucionarios en el Tercer Mundo. Sin ellas la Revolución Cubana tampoco habría estallado en el traspatio de Estados Unidos.
Si el pensamiento marxista se hubiese circunscrito simplemente a la idea de que "ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella", el teórico del capitalismo Francis Fukuyama habría tenido razón al proclamar que la desaparición de la URSS era el fin de la historia y de las ideologías y debía cesar toda resistencia al sistema capitalista de producción.
En la época en que el creador del socialismo científico expuso sus ideas, las fuerzas productivas estaban por desarrollarse plenamente, la tecnología no había aportado todavía las mortíferas armas de destrucción masiva capaces de provocar el exterminio de la especie; no existía el dominio aeroespacial, el derroche sin límites de hidrocarburos y combustibles fósiles no renovables; el cambio climático no se conocía en una naturaleza que parecía infinita al ser humano, ni se había presentado la crisis mundial de alimentos para compartir entre incontables motores de combustión y una población seis veces superior a los mil millones que habitaban el planeta el año en que nació Carlos Marx.
La experiencia de Cuba socialista tiene lugar cuando el dominio imperial se ha extendido por toda la Tierra.
Al hablar de la conciencia no me refiero a una voluntad capaz de cambiar la realidad sino, por el contrario, al conocimiento de la realidad objetiva que determina la conducta a seguir.
Decenas de millones de personas habían muerto en la guerra provocada a mediados del siglo XX por el fascismo, que nació de la entraña antimarxista del capitalismo desarrollado previsto por Lenin.
En Cuba, como en otros países del Tercer Mundo, la lucha por la liberación nacional bajo la dirección de las capas medias y la pequeña burguesía, y la que ya venían librando por el socialismo los sectores más avanzados de la clase obrera y los campesinos, se sumaron y potenciaron mutuamente. Afloraron igualmente las contradicciones ideológicas y de clase. Los factores objetivos y subjetivos variaban considerablemente en cada proceso.
De la última contienda mundial habían surgido las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, en los que muchos vieron una nueva conciencia en el planeta. Era un engaño.
El fascismo, cuyo instrumento el propio Hitler llamó Partido Nacionalsocialista, renació más poderoso y amenazante que nunca.
El imperio envía y mantiene portaviones en todos los mares del mundo para intervenir militarmente. ¿Qué decide a fin de competir con Cuba en el área de nuestro hemisferio? Enviar un enorme barco convertido en hospital flotante que trabaja diez días en cada país. Un número de personas pueden ser ayudadas pero está muy lejos de resolver los problemas de un país; no compensa tampoco el robo de cerebros ni puede formar los especialistas que necesita para prestar verdaderos servicios médicos cualquier día de la semana y del año. Todos los portaviones juntos, que ahora son instrumentos de intervención militar en los diversos océanos de la Tierra, convertidos en hospitales no podrían prestar esos servicios a los millones de personas que los médicos cubanos atienden en lugares apartados del mundo, donde paren mujeres, nacen niños y hay enfermos que necesitan atención urgente.
Nuestro país ha demostrado que puede resistir a todas las presiones y ayudar a otros pueblos.
Meditaba sobre la magnitud de nuestra cooperación no sólo en Bolivia, sino en Haití, el Caribe, varios países de Centroamérica y América del Sur, África, y hasta la lejana Oceanía, a 20 000 kilómetros de distancia. Recordaba igualmente las misiones de la Brigada Henry Reeve, en casos de graves emergencias, viajando en nuestros propios aviones, transportando personal y otros recursos.
El millón de operados gratuitamente de la vista cada año en América Latina y el Caribe de que hemos hablado, no está lejos de alcanzarse. ¿Puede acaso emular Estados Unidos con Cuba?
Utilizaremos la computación no para fabricar armas de destrucción masiva y exterminar vidas sino para transmitir conocimientos a otros pueblos. Desde el punto de vista económico, el desarrollo de las inteligencias y las conciencias de nuestros compatriotas, gracias a la Revolución, nos permiten no sólo cooperar con los pueblos que más lo necesitan sin costo alguno, sino también exportar servicios especializados, incluidos los de salud, a países con más recursos que nuestra patria. En ese terreno Estados Unidos no podría competir jamás con Cuba.
Nuestro pequeño país resistirá.
En pocas palabras: ¡La hormiga pudo más que el elefante!


Fidel Castro Ruz
Junio 18 de 2008

lunes, 16 de junio de 2008

Hugo Chávez llega a Cuba en visita de trabajo

La Habana, 16 jun (PL) El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llegó hoy a Cuba en visita de trabajo con vista a fortalecer las relaciones amistosas entre ambas naciones.

Chávez, quien estuvo aquí hace tres meses, fue recibido en el Aeropuerto Internacional José Martí por el vicepresidente cubano Carlos Lage y el canciller Felipe Pérez Roque.

El mandatario venezolano informó que se reunirá con su homólogo cubano, Raúl Castro, y con otras autoridades del gobierno, para analizar proyectos comunes y la situación internacional.

Anunció además que visitará al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, a quien consideró "el padre de todos los revolucionarios del mundo".

Asimismo, aseguró que la crisis del modelo capitalista es "la madre de todas las crisis", refiriéndose a la debacle financiera, energética y alimenticia que padece la humanidad.

En tal sentido, destacó el fortalecimiento y avance conjunto de las revoluciones cubana y bolivariana, gracias a proyectos de integración como el Banco del ALBA.

Chávez valoró también la consolidación del Partido Socialista Unido de Venezuela como instrumento para el fortalecimiento ideológico del proyecto social bolivariano.

La verdad de frente al mundo


Por: Marianela Martín González
Correo:
digital@jrebelde.cip.cu
11 de junio de 2008 00:29:05 GMT
La juventud cubana hizo un llamado «a todos los jóvenes del mundo, hombres y mujeres de buena voluntad con sentido de justicia, y a las organizaciones estudiantiles y juveniles del planeta para exigir la liberación inmediata de nuestros cinco hermanos presos en cárceles del imperio».
La convocatoria trascendió cuando Luis Morlote Rivas, presidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), hizo pública la Declaración de la Juventud Cubana, en una Tribuna Abierta de protesta que protagonizaron este martes las nuevas generaciones, ante la injusticia contra los Cinco.
Desde el Monte de las Banderas de la Tribuna Antiimperialista José Martí, los jóvenes y estudiantes reafirmaron su «compromiso con la lucha que libra nuestro pueblo por el regreso de nuestros cinco hermanos, con la convicción de que ellos volverán».
En la Tribuna Abierta de protesta de la juventud cubana, Alexis Hernández, estudiante de la enseñanza superior del Ministerio del Interior, se refirió a los errores cometidos por las administraciones estadounidenses y mencionó como ejemplo el brutal encarcelamiento de los cinco luchadores antiterroristas, que con gran riesgo para sus vidas buscaron informaciones sobre los planes criminales de la mafia de Miami contra nuestro país.
En representación de los hijos y familiares de los Cinco, intervino Antonio Guerrero Cabrera, hijo de Tony, quien aseguró que el mundo alza sus voces y proclama justicia y libertad para estos hombres inmensos, porque la verdad tendrá que vencer al poder y al odio.
«Solo la vida es vida si hay valor de llevar la verdad de frente al mundo», aseguró esgrimiendo versos de su padre que confirman el sentido de esta lucha que es de todos los seres de buena voluntad.
Junto a los jóvenes y estudiantes se encontraban Ricardo Alarcón de Quesada, miembro del Buró Político del Partido y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Fernando Remírez de Estenoz, miembro del Secretariado del Comité Central del PCC y jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales, y Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, el canciller Felipe Pérez Roque, así como Julio Martínez Ramírez, primer secretario de la UJC.

Llaman a movilización mundial en defensa de antiterroristas cubanos



- www.aporrea.org/internacionales/n115242.html
La Habana, 8 jun (PL) El Comité Internacional por la Libertad de los Cinco llamó a la movilización mundial, luego del dictamen de un tribunal de apelaciones de Atlanta que reafirmó los cargos de culpabilidad contra esos antiterroristas cubanos.Un comunicado de esa organización, publicado hoy por el diario Granma, confirma que solo la solidaridad logrará la libertad de esas personas encarceladas por defender a su país de acciones terroristas organizadas desde Estados Unidos.
El documento señala que asombran los términos políticos empleados en el fallo de la Corte de Apelaciones del Onceno Circuito de Atlanta, ajenos a las instancias legales y que favorecen al gobierno estadounidense.Los jueces ratificaron las sentencias de René González (15 años de prisión) y Gerardo Hernández, de dos cadenas perpetuas más 15 años.Sobre Ramón Labañino (cadena perpetua más 18 años), Fernando González (19 años) y Antonio Guerrero (cadena perpetua más 10 años), los jueces decidieron enviarlos al Tribunal de la Florida para resentenciarlos.
Para el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco, el fallo no sorprende, solo reafirma la necesidad de continuar luchando sin descanso para denunciar esta colosal injusticia.El comunicado convoca a redoblar las movilizaciones a partir de este viernes de todas las maneras posibles, como se hará en Estados Unidos, Europa y América Latina frente a las sedes del gobierno de Washington, que mantiene en prisión a los Cinco.
Señala la declaración que una vez más se pone al desnudo el cinismo de la administración norteamericana, que continúa su farsa para proteger al criminal Luis Posada Carriles, quien disfruta de total libertad, en lugar de certificarlo como terrorista.

Fidel es igual a Revolución

Amalia Solórzano de Cárdenas ha sido fiel a la amistad, el cariño y respeto que su esposo, el general y ex presidente mexicano, profesó a Cuba y su proceso de cambios. Lo confiesa en diálogo con JR
Por: Mario Cremata Ferrán, estudiante de Periodismo
Correo:
digital@jrebelde.cip.cu
11 de junio de 2008 00:47:59 GMT
Amalia, a la izquierda de Fidel, durante una de sus visitas a La Habana, el 8 de enero de 1991. Foto: Cortesía de Elena Pérez Narbona
Eran los últimos días de 2007, cuando me pusieron al tanto de su próxima visita. Como regalo de año nuevo —al menos para mí—, llegaba a La Habana Doña Amalia Solórzano, quien fuera la compañera del General Lázaro Cárdenas del Río, el hombre que cambió los destinos de México, el que luchó sin desmayo por la integración latinoamericana; el gran amigo de Cuba.
Desafortunadamente, el tiempo y el ajetreo cotidiano conspiraron en mi contra, privándome del ansiado encuentro. Cuando me vine a dar cuenta, hacía dos días que Doña Amalia había regresado a su país. Entonces me juré que no descansaría hasta conseguir acercarme a ella.
Una amiga común, Elena Pérez Narbona, sirvió de enlace y entregó a Coty Solórzano, hermana de Amalia, una carta y algunas preguntas imprescindibles.
A los casi tres meses, al fin, desde la residencia marcada con el número 605 de la calle Andes, en Lomas de Chapultepec —corazón del Distrito Federal—, viajaron las respuestas. La propia Coty se ofreció a traerlas y, de tal suerte, el sobre llegó a mis manos hace solo unos días.
Un mito real
Amalia Solórzano Bravo nació en Tacámbaro, Michoacán, hace casi un siglo. Su noviazgo con «el General», como ella siempre llamó a Lázaro Cárdenas, se inició en 1928, apenas lo conoció, en plena campaña para gobernador de ese estado; pero la relación parecía truncada por la persistencia de Don Cándido Solórzano de no aceptar que un militar desposara a la mayor de sus seis hijas.
Sin embargo, la jovencita Amalia se las arregló para verse a escondidas con su enamorado durante cuatro años, y finalmente casarse con él, desafiando la voluntad de su progenitor, quien terminaría venerando al yerno.
Durante el mandato del General Cárdenas (1934-1940) ella se convirtió en entusiasta colaboradora del presidente, empeñado en la transformación socio-económico-política de la nación.
En junio de 1937, como presidenta del Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español, ella posibilitó que emigraran a México, huyendo del régimen fascista, cerca de 500 infantes —entre huérfanos e hijos de combatientes—, y les ofreció alojamiento, estudios y otras comodidades para intentar aliviar su infortunio.
Cuando Cárdenas resolvió dar por terminada su vida política, ella lo secundó en otros programas de beneficio social. Sin embargo, la vida de esta mujer, como por obra de la providencia, parece estar signada por esa palabra: política.
Su único hijo, Cuauhtémoc Cárdenas ocupó la jefatura del estado de Michoacán, primero, y luego la del Distrito Federal, y ha sido tres veces candidato a la presidencia de la República. Uno de sus tres nietos, Lázaro Cárdenas Batel, fue también hasta hace poco gobernador de Michoacán.
Pronunciar su nombre en México es algo así como preguntar por una madre de todos. Ella es un mito real, y luego del triunfo de la Revolución ha visitado Cuba en diversas ocasiones, siempre solidaria.
En la carta manuscrita con que acompañó sus contestaciones, lamenta que nuestro diálogo pierda ese tono conversacional con que transcurriría la entrevista, de ahí que le resultara «más difícil así por escrito pues se queda mucho por decir en cada pregunta»; y agrega: «Ojalá cuando yo vaya se pueda hacer un contacto directo (...) así me gustaría...». De cualquier forma, aquí van algunas confesiones como adelanto.
—¿Cuán difícil resultó ser la esposa de una figura pública, de incuestionable arraigo popular como lo fue el General Lázaro Cárdenas?
—El General y yo nos casamos, en ceremonia civil, el 25 de septiembre de 1932, diez días después de que él terminara su período de gobernador en Michoacán, y dos años antes de que lo eligieran presidente de la República.
«A los 15 años no piensas quién es esa persona y qué méritos tiene, lo ves y te gusta, pues apenas empieza a despertar en ti el interés por un muchacho de tu edad. No imaginas que ese personaje se fijó en ti con otro interés. Debo decirte que a los dos días éramos novios».
—En un principio usted rechazó asumir el papel de Primera Dama, e inclusive no asistió a la toma de posesión de su esposo. ¿Qué la llevó a reconsiderar la idea más adelante?
—Cuando nos cambiamos a la casa de Los Pinos (Cárdenas no aceptó vivir en el Castillo de Chapultepec, y resolvió mudarse con los suyos a un lugar más modesto), ahí decidimos que no me llamaran «la Primera Dama»; yo seguiría mi vida ordinaria ya que Cuauhtémoc tenía seis meses de nacido y necesitaba mayores cuidados. No asistí a la toma de posesión porque en realidad pocas de las esposas de los presidentes anteriores habían asistido. Aún ignoro si no era indispensable ese requisito.
—En 1938 usted fue partícipe de la expropiación petrolera. Transcurridos setenta años, ¿qué recuerda de aquel momento crucial?
—Creo que fue un acto para México, en ese momento, ya indispensable. El General había pasado años en la Zona Petrolera, y vivió y conoció muy de cerca lo que se perdía para la nación; encontró el momento preciso y lo llevó a cabo.
«La participación del pueblo fue unánime. Desde luego, unos hay que no se conformaron, pero aquí reinó la inteligencia y la confianza del pueblo para respaldar esa determinación. La mujer en México también participó, explicando en los mercados, en las escuelas, la necesidad de tal acto. Se llevaron a cabo demostraciones de verdadero patriotismo; aún las estamos viviendo...».
—¿Cómo se comportaba el militar sin uniforme, cuando estaba alejado del poder, o sea, en la intimidad?
—Toda la vida lo llamé «el General» ante las personas; pero en familia, con uniforme o traje de civil, fue siempre el mismo: comunicativo, atento, cariñoso..., era una persona sencilla, muy familiar, diría yo.
«En otras actividades era igual; su vida fue de trabajo constante y creo con satisfacción que quienes vivimos junto al General fuimos tan felices como él con nosotros. Habría tanto que decir de su vida...».
—En los Apuntes del General, aparecen reiteradas alusiones a la compañera de la vida como su principal sostén, guía, remanso... ¿Se lo confesó alguna vez?
—En los Apuntes, y también en cartas, efectivamente, aparecen esas referencias a mi persona. Él fue siempre muy amoroso. Me propuse tal vez sin quererlo, seguirlo en todo, y creo no tuvo frustración por mi conducta.
—¿Cómo valora la convivencia en un hogar donde le ha tocado ser primero esposa, y luego madre y abuela de políticos?
—Mi vida dentro del núcleo familiar ha sido esa, siempre atendiendo el papel que me toca ya con gente mayor; respeto ante todo, platicar mucho, recordar continuamente el gran ejemplo que nos dejó, que siempre nos explicaba a todos los por qué en los problemas y las soluciones que a él le parecían prudentes.
«En casa puedes dar opiniones, mas todo el tiempo respetando, pues ya todos son bastante mayores, aunque siempre muy unidos, grandes y pequeños. Me considero más que dichosa, porque jamás esperé tener a los míos tan cerca de mí. Sé que somos una verdadera familia mexicana».
—¿Qué significado tienen para usted estas dos palabras: Fidel y Revolución?
—Desde el inicio de la Revolución Cubana manifestamos nuestra simpatía en diferentes ocasiones, y tuvimos la suerte de participar en algunos eventos. Para mí Fidel es igual a Revolución, y Revolución es igual a Fidel.
—¿Le queda mucho por hacer?
—Los últimos nueve años de su vida, el General los dedicó casi totalmente a la Mixteca (estado de Oaxaca), región muy pobre, incomunicada y llena de problemas. Cuando él faltó, formamos un grupo numeroso con deseos de participar, no solamente con donativos, sino lo más importante, ir personalmente a visitar los poblados, rancherías y comunidades, para informarnos de sus mayores carencias. Ahí comenzó una relación que duró casi 20 años.
«Pienso que aquella gente se quedó esperándonos siempre. Me gustaría regresar a la Zona Mixteca y ordenar mis papeles».
—Doña Amalia, ¿qué le deja a su pueblo?
—Más que dejarle, a mi pueblo le deseo que luche por lo justo.
Hubieran sabido que yo les llevaba el apoyo...
Cuando los futuros expedicionarios del Granma se preparaban en México para la insurrección armada, el General Cárdenas mantuvo contacto con ellos, y llegó incluso a facilitarles sus entrenamientos.
En relación con esta época, de entre el nutrido inventario de anécdotas registradas en Era otra cosa la vida, suerte de memorias, extraigo este testimonio de Doña Amalia:
«Cuando los agarraron, el General fue a ver al presidente Adolfo Ruiz Cortines. Este lo recibió de inmediato y el General le pidió mucho la libertad de los presos: “no tienen delito, están luchando por la libertad de su patria”, le dijo. El presidente por fin accedió, pero agregó: “Es mejor si alguno se queda un poco de tiempo más para que no digan que los soltamos a todos así nomás; que se quede el morenito...”. Entonces el General le contestó: “¿Pero usted lo escogió por morenito? ¿Y usted y yo qué somos?”. Ruiz Cortines se rió y dijo: “Bueno ya, que salgan todos de una vez”. Y los hizo poner en libertad...».
El líder de la Revolución Cubana nunca olvidó ese gesto. El 17 de marzo de 1958, desde la Sierra Maestra, escribió al General Cárdenas: «... Eternamente le agradeceremos la nobilísima atención que nos dispensó cuando fuimos perseguidos en México, gracias a la cual hoy estamos cumpliendo nuestro deber con Cuba. Por eso, entre los pocos hombres en cuyas puertas puede tocar con esperanzas este pueblo que se inmola por su libertad a unas millas de México, está usted...». Doña Amalia conserva con celo esa misiva.
Más tarde, en abril de 1961, cuando se produjo la invasión mercenaria por Playa Girón, Cárdenas se dispuso a viajar a La Habana. El gobierno de México denegó la solicitud de vuelo, y cuando el General llegó al aeropuerto encontró la avioneta amarrada con cadenas.
Entonces convocó a una manifestación en El Zócalo (Plaza de la Constitución), la noche del 18 de abril de 1961, como respaldo a Cuba, en la que tomaron parte miles de estudiantes, maestros, escritores y gente de pueblo.
«Diez días después —relata Doña Amalia— el General fue a ver al presidente Adolfo López Mateos. Cuando salió el tema, este le dijo: “No hubiera usted llegado nunca si salía”. El General le respondió: “De todas maneras, ellos hubieran sabido que yo les llevaba el apoyo”».